Pica y se Extiende

Por Tuto Tavarez

Fue Robinson, fue Canó, el querido y admirado por todos, por eso nos dolió.

Es humano, se equivoca, se equivocó, hizo lo que no hace mucho en el juego, erró.

Lo reprocho pero no lo condeno. Otros saciarán su morbo, yo prefiero que reciba otra oportunidad.

Prefiero imaginarlo envuelto en un arrebol rojo, con aquel uniforme que defendió la República Dominicana en el Clásico Mundial.

Como levantó el trofeo de Jugador Más Valioso del Clásico Mundial, envuelto en la bandera dominicana.

Me quedo con el que se puso el uniforme verde, tratando de que las Estrellas de su natal San Pedro conquistaran una corona.

Hago mía su alegría de ser Capitán de la Liga Americana en el Juego de Estrellas.

Traigo a mi memoria el abrazo con su padre, festejando la corona del Derby de Jonrones.

Tenemos libres albedríos para elegir, yo me decidí por el Robinson que extiende la mano a los niños, por el Canó que auxilia a los necesitados, por el millonario que siempre dijo sí al país.

Un tropezón, a levantar los pies y no volver a tropezar. ¡Qué más se puede desear!

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